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Familia-de-dos, cuando los hijos no llegan

“…los esposos a los que Dios no ha concedido tener hijos pueden llevar una vida conyugal plena de sentido, humana y cristianamente. Su matrimonio puede irradiar una fecundidad de caridad, de acogida y de sacrificio.” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1654). En palabras personales, "pueden vivir en plenitud-aunque la historia sea diferente a lo normal."

viernes, 24 de febrero de 2012

Sin comentarios...

Bueno, este post es sólo para preguntar si vale la pena continuar con este blog.  Sé que el tema de la infertilidad-no explicada es un asunto aun delicado de exponer en público, especialmente enmedio de nuestra cultura latina.  Aún es un tema "tabú". Difícil de entender, explicar y aceptar.  Pero creo que a mí me ayudó enfrentarlo y escribir. Sumergirme en mi realidad, aceptarla y encotrar otras mujeres que con su fe bien puesta en Dios quisieran vivir a plenitud este llamado especial (claro, después de haber pasado por la travesía normal de todo duelo).  Y muchas de ellas han sido llamadas a la adopción, ¡gloria a Dios!  A otras, Dios nos llama a vivir en plenitud así, como familia-de-dos.  Lo importante es descubrir y abrazar el llamado de Dios, ese llamado para el que te preparó desde antes que nacieras.  
Bueno, la pregunta queda en el aire.  Espero sus comentarios.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Un día de esos

Hoy es un día de esos.  Un día donde todas las pláticas a tu alrededor giran alrededor de los hijos, complicaciones y deleites (ups and downs with them); los sueños a futuro a su lado, los nietos que llegarán. ¡Un día para cuidar el ánimo!
En nuestra película no hay hijos. No quisieron llegar. (Delete).  Es aquí donde tuvimos que reescribir nuestra historia.  A veces imaginamos que nuestra propia historia será tal cual la imaginamos, te casas, tienes hijos, los educas, crecen, se casan, tienes nietos. Pues, no siempre sucede así. Aquí es donde tuvimos que redefinir la nuestra. Frenamos, enfrentamos, lloramos, reimos, redireccionamos, nos preguntamos: ¿que se hace con la infertilidad? ¿Cómo se maneja? ¿Cómo se vive? No, nuestra historia no iba a ser igual a otras.  
Pero bueno, regresando a este día, hoy apareció ese sentimiento raro; no es así todos los días, pero de pronto aparece, sale de su escondite con el único afán de recordarme que soy una mujer y esposa infértil. Interesante.  
Y es el momento de contraatacar (aunque el ánimo no ayude); no dar rienda suelta a la loca de la casa (la mente); y valorar.  Valorar las bendiciones de nuestra historia (y porque no, de nuestra libertad).  Sumergirme en los blogs de otras mujeres que viven mi misma realidad, para no sentir que nado sola contra corriente.  Al rato pasará. No dejo de repetirme: ¡Dios es bueno! Y aprovecho la tarde para tomarme una buena siesta; o tomar un buen café con un buen libro en mi mano.