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Familia-de-dos, cuando los hijos no llegan

“…los esposos a los que Dios no ha concedido tener hijos pueden llevar una vida conyugal plena de sentido, humana y cristianamente. Su matrimonio puede irradiar una fecundidad de caridad, de acogida y de sacrificio.” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1654). En palabras personales, "pueden vivir en plenitud-aunque la historia sea diferente a lo normal."

jueves, 21 de febrero de 2013

Una gran familia misionera


Así empezó esta loca historia familiar.  Uno nunca sabe los planes maravillosos que Dios tiene tras cada llamado.  De pronto, ahí estábamos nosotros dos, rodeados de chicos y chicas, con sueños y anhelos locos, como los nuestros; con deseos de conquistar el mundo y arrebatar la gracia para Dios.  Abrimos nuestra pequeña casita y nuestro amplio corazón, el hotel donde podíamos hospedarlos a todos, para recibirles, para abrazarles y para en su momento, dejarlos partir. 
Jamás imaginamos que era sólo el inicio; ellos son y serán nuestra familia, abrieron brecha, nos enseñaron a estar receptivos, a salir de nosotros mismos, a salir al encuentro de otros jóvenes que llegarían, tal vez un día, tal vez un tiempo.  ¿Será este nuestro llamado especial como familia-de-dos?
Esto hace divertido nuestro día a día. Han llegado más.  Cada uno de ellos nos ha permitido ser parte de su vida. No somos nosotros, son ellos quienes nos han permitido acogerlos y escucharlos.  Algunos llegaron unos días, nos abrazaron y partieron a continuar su travesía; otros, llegaron, nos abrazaron y se quedaron para siempre.   Son ellos los que delimitan hasta donde y hasta cuándo; son ellos que nos abren y/o cierran; son ellos los que llenan nuestra vida con alegrías muy peculiares, y momentos interesantes. Y somos nosotros quienes estamos dispuestos a estar cerca. 
Para muchos, esto es difícil de entender y difícil de vivir, pero para nosotros esto es una de las cosas maravillosas de nuestro vivir: “un día a la vez; y vivirlo a plenitud”.  Hoy están cerca, los disfrutamos, nos gozamos con ellos; mañana estarán lejos y la vida continuará.  Están presentes en nuestro álbum familiar y grabados para siempre en nuestro corazón. Por cada uno (y sé que cada uno sabe bien a quienes me refiero), ¡ha valido la pena! 

1 comentario:

  1. Aaaay mami! Casi lloro al final! Amen y Gloria a Dios por esta familia loca y bulliciosa q nos ha regalado!
    BV

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